La problemática ambiental hoy
tiene una dimensión global, es decir involucra a todo el planeta. Para su
caracterización basta con pensar en el permanente bombardeo comunicacional que
recibimos por televisión, internet, radio y prensa escrita, que han instalado los problemas ambientales en la conciencia de millones de seres humanos. Se habla
permanentemente de "calentamiento global", " deforestación", "lluvia ácida"," adelgazamiento de la capa de ozono", " smog", " efecto invernadero" , " extinción de especies
", " contaminación acústica", etc.., Pero ¿ están
internalizados en la conciencia colectiva éstos conceptos en la perspectiva de
generar cambios que signifiquen salvar a la humanidad de los efectos tan
negativos que implican la acción de la actividad industrial y demográfica,
para poder ofrecerle a nuestros hijos y los hijos de nuestros
hijos un futuro aceptable, respirable, con calidad de vida ? la respuesta evidentemente es NO, si es
que seguimos en este ritmo altamente depredador de nuestra tierra.
Evidentemente el sistema económico imperante es una causa principal de los
severos problemas ambientales y sociales que nos toca vivir. Si a
este le agregamos los efectos causados por fenómenos de carácter natural, que en los últimos años han tenido un
fuerte impacto en las comunidades humanas de todo el orbe, la situación se
torna mucho más compleja y grave, me refiero a los Tsunamis o "
maremotos", como el sufrido en el mar Indico y como hace tan solo un año
atrás en Japón, que causó la muerte directa a cientos de miles de personas en
Sumatra, India, Sry-Lanka y a un sinnúmero de Islas de la Región; las
tormentas tropicales, huracanes , ciclones , sistemas frontales, terremotos, actividad volcánica; el fenómeno del "
Niño" que afecta a todo el Océano Pacífico inclusive el mar territorial
Chileno, todos causantes de muerte, desolación , daños al medio ambiente y a las personas. Existen científicos que
han levantado la hipótesis de que éstos fenómenos naturales han visto
incrementado su actividad a partir de la intervención del hombre a través de su accionar irresponsable.
El mundo ha cambiado
ostensiblemente desde que investigadores de las más diversas áreas dieran la
señal de alarma ante la debacle ambiental que la actividad descontrolada del
hombre estaba creando. Primero fue la comprobación del hecho de que los ecosistemas estaban siendo seriamente afectados por los
desechos industriales, nucleares y domiciliarios y que el uso de combustibles
fósiles estaba degradando la calidad de vida de los habitantes de las grandes urbes.
Finalmente, como corolario a todo lo anterior, se descubre que uno de los
"pilares" de la comodidad y modernidad de nuestra era, esto es, el uso de
refrigerantes, aerosoles, espumas plásticas y sistemas de prevención de incendios, eran los principales causantes de la destrucción de
la capa de ozono del planeta. Definitivamente, después de este anuncio, el mundo
ya no podía ser el mismo de antes. Es que la importancia de este, hasta hace
poco desconocido ozono, radica en que protege toda la cadena de vida del
planeta, ya que su estructura permite absorber los peligrosos rayos
ultravioletas (UVB) provenientes del sol. Así pues, el temor de perder la vida
en la tierra era amenazado por muchas causas, entre ellas el
CFC.
El CFC es un derivado de
los hidrocarburos saturados que se obtiene sustituyendo
átomos de hidrógeno por átomos de cloro y flúor y se encuentra en
forma de gas. Su utilización está prohibida o limitada en muchos
países, porque reducen la cantidad de ozono existente en la estratosfera.
Los compuestos de flúor tienen
muchas aplicaciones. Los clorofluorocarbonos, ciertos líquidos o gases inodoros y no venenosos, como el freón, se usan
como agente dispersantes en los vaporizadores aerosol y como refrigerante. Sin
embargo, en 1974, algunos científicos sugirieron que esos productos
químicos llegaban a la estratosfera y estaban destruyendo la capa de ozono de
la Tierra. Con la confirmación de estos descubrimientos al final de la década
de 1980, la fabricación de esos productos químicos empezó a eliminarse por
etapas.
Así, el aerosol es un
recipiente provisto de una válvula, diseñado para proporcionar una amplia
variedad de sustancias en forma pulverizada, de espuma o chorro líquido.
El producto, que puede ser por ejemplo pintura, cosméticos o insecticida, se mezcla con un gas
propulsor que está sellado a presión en el recipiente.
Algunos propulsores, como el
óxido nitroso o el dióxido de carbono, se mantienen en forma de gas en el aerosol aunque
estén a presión. Otros, como los clorofluorocarbonos, se licúan. Hay sistemas
de dos fases en los que el producto se mezcla con el líquido propulsor, que al
liberarse se convierte en gas y se expande, dividiendo el producto en gotas
diminutas. Los sistemas de tres fases consisten en una capa del producto entre
capas de propulsor licuado (en el fondo) y gases propulsores (en la parte
superior). En ambos sistemas, al apretar el botón de la válvula, el producto
sube por un tubo y sale por ella. El gas licuado del fondo del aerosol se
vaporiza para mantener la presión constante.
Destrucción del ozono
En las décadas de 1970 y 1980,
los científicos empezaron a descubrir que la actividad humana estaba teniendo
un impacto negativo sobre la capa de ozono, una región de la atmósfera que protege al planeta de los dañinos rayos
ultravioleta. Si no existiera esa capa gaseosa, que se encuentra a unos 40 km
de altitud sobre el nivel del mar, la vida sería imposible sobre nuestro
planeta. Los estudios mostraron que la capa de ozono estaba siendo afectada por
el uso creciente de clorofluorocarbonos (CFC, compuestos de flúor), que se
emplean en refrigeración, aire acondicionado, disolventes de limpieza, materiales de empaquetado y aerosoles. El cloro, un
producto químico secundario de los CFC ataca al ozono, que está formado por
tres átomos de oxígeno, arrebatándole uno de ellos para formar monóxido de
cloro. Éste reacciona a continuación con átomos de oxígeno para formar
moléculas de oxígeno, liberando moléculas de cloro que descomponen más
moléculas de ozono.
Al principio se creía que la
capa de ozono se estaba reduciendo de forma homogénea en todo el planeta. En
1985, no obstante, posteriores investigaciones revelaron la existencia de un gran
agujero centrado sobre la Antártida; un 50% o más del ozono situado sobre este área
desaparecía estacionalmente (a partir del mes de octubre). El adelgazamiento de
la capa de ozono expone a la vida terrestre a un exceso de radiación ultravioleta, que puede producir cáncer
de piel y cataratas, reducir la respuesta del sistema
inmunitario, interferir en el proceso de fotosíntesis de las plantas y afectar al crecimiento del fitoplancton
oceánico. Debido a la creciente amenaza que representan estos peligrosos
efectos sobre el medio ambiente, muchos países trabajan en el proyecto de suprimir la fabricación y uso de los CFC de
aquí al año 2000. No obstante, los CFC pueden permanecer en la atmósfera
durante más de 100 años, por lo que la destrucción del ozono continuará
representando una amenaza durante décadas.
Efecto invernadero
¿Qué es el efecto invernadero?
¿Qué es el efecto invernadero?
El Efecto Invernadero es lo que nos mantiene
abrigados en la Tierra. Si alguna vez han estado en un auto o un invernadero en un día de sol puede
apreciar lo bien que funciona. Los rayos del sol entran al invernadero o al
auto a través de la ventana y parte de esa luz es convertida en rayos de calor que son
retenidos en el interior.

La Tierra es como un
invernadero porque la luz del sol penetra la capa atmosférica donde se
encuentra con gases invernadero como bióxido de carbono (C02), metano, óxido nitroso y ozono. Los rayos del sol son entonces
convertidos en rayos de calor y son retenidos en la atmósfera por los distintos
gases invernadero.
La mayoría de los gases
invernadero, como el CO2, metano y óxido nitroso, están normalmente presentes
en la atmósfera debido a procesos naturales. Con una cantidad adecuada de CO2 en
la atmósfera, la Tierra se mantiene en equilibrio. Sin embargo, muchas actividades humanas, como
la combustión de hidrocarburos y el talado de bosques, han
aumentado los niveles de gases invernadero en la atmósfera. Además, los seres
humanos han creado artificialmente poderosos gases invernadero llamados
"CFC". Todos estos gases invernadero excesivos retienen cada vez más
calor. La mayoría de los científicos opinan que como resultado, la temperatura en la Tierra irá incrementando.
Consecuencias del efecto
invernadero
Los científicos están de
acuerdo en general, en que el efecto invernadero está produciendo el mayor y
más rápido cambio climático de la historia de
la civilización. Lo cual tendría enormes consecuencias para todos los seres
vivos de la tierra.
El dióxido de carbono y otros
gases de la atmósfera actúan como el cristal de un invernadero: absorben la
radiación infrarroja que intenta escapar desde la superficie de la Tierra y,
por ello, una parte de la misma no regresa al espacio, sino que es remitida de
nuevo hacia la superficie terrestre.
Los niveles naturales de
dióxido de carbono hacen posible la vida: sin él la temperatura media del
planeta sería de 30°C menos. Si la presencia de ciertos gases atmosféricos se
incrementa, como hoy sucede por la acción del ser humano, mayor es la radiación
devuelta hacia la superficie del planeta. Como resultado de esto, el
calentamiento es mayor, con los correspondientes perjuicios para todos los
seres vivos.
Los cambios aparentemente
pequeños pueden acarrear efectos dramáticos. Un incremento de 2°C produciría
temperaturas no registradas en el planeta desde hace 125.000 años. Un aumento
de 3°C haría que el mundo fuera más cálido de lo que ha sido durante los
últimos 2 millones de años.
El nivel de los océanos
subiría al calentarse el planeta, ya que el calor fundiría el hielo y
aumentaría la cantidad de agua en éstos. Se espera que el nivel del mar ascienda un
metro o más a lo largo del próximo siglo.
Para algunos países esto puede
parecer deseable. Sin embargo, un pequeño aumento de temperatura podría
derretir los hielos en los polos Norte y Sur, elevando el nivel de los océanos
e inundando ciudades costeras. Un aumento de temperatura de un cinco por ciento
podría derretir totalmente la capa de hielo del Ártico.
Aún peor, pequeños cambios de
la temperatura normal podrían también causar cambios significativos en los
ecosistemas del mundo. ¿Qué pasaría si la pradera que ahora produce alimentos llega a ser demasiado seca e inhóspita? Cambios
en ecosistemas como el bosque boreal podrían también dañar a otras especies
naturales.
El calentamiento de la Tierra
podría causar climas cambiantes como tornados, sequías, inundaciones y
huracanes. Podría también sostener y estimular plagas de insectos y hacer
difícil la sobrevivencia de algunas especies.
El problema real es que no
conocemos la magnitud de los daños ocasionados por el aumento de temperatura de
la Tierra debido al efecto invernadero. ¡Es un experimento inmenso y a mucha
gente le atemoriza la idea!
Podemos evitar estos efectos
evitando la creación de gases invernadero como el CO2.
Gases de la atmósfera
La atmósfera está compuesta
por varios gases, entre los más importantes están: el oxígeno, el cual es
necesario para el metabolismo de los seres vivos, el nitrógeno a partir del
cual se forman los compuestos esenciales para el crecimiento de las plantas, el
dióxido de carbono para la fotosíntesis, y el agua, cuyo ciclo atmosférico determina los diferentes
climas.
Los componentes más escasos de
la atmósfera y algunas sustancias antropogénicas pueden alterar la composición
natural de la atmósfera y por ende afectar el delicado equilibrio entre ésta y
la biosfera. La capa de ozono situada alrededor de 30 kilómetros
de altura absorbe la mayor parte de la radiación ultravioleta del sol que es
peligrosa para la vida. Por otro lado, la presencia de tan solo 0,2 partes por
millón de ozono producido por gases contaminantes en la troposfera aumenta la
formación de smog.
La carga de contaminantes que
se desecha sobre la superficie del planeta y en la atmósfera, es cada día más
alarmante. Las causas de todo esto son: el uso creciente de las fuentes de energía, el aumento de la población, la producción incontrolable de bienes materiales, la deforestación y la necesidad de
producir mayor cantidad de alimentos.
Las emisiones de gases a la
atmósfera, producto de la actividad industrial, agrícola, pecuaria, doméstica y
de las fuentes móviles, traen como consecuencia cambios en el clima, a través del efecto invernadero y efectos en la capa de
ozono. Esto provoca la desaparición de muchas especies de plantas y de animales y también, efectos sobre la salud del
ser humano. Lo alarmante de todo esto, es la velocidad con que estos procesos se están llevando a
cabo, en contraste a nuestra indiferencia.
Se debe entender que el derecho
a la manipulación de la naturaleza no debe condicionarse a la producción irrestricta de bienes de consumo y que debe prevalecer un desarrollo sostenible, que garantice a nuestras futuras
generaciones, un planeta en condiciones de ser habitado.
La lluvia ácida
La lluvia ácida es producida
fundamentalmente por la emisión de óxidos de nitrógeno (NoX) y anhídrido
sulfuroso (SO2). Estos gases y los compuestos ácidos formados a partir de
los mismos pasan del aire a las nubes mediante la solubilización en el agua de
las gotas que forman las nubes.
Luego, mediante varios mecanismos
como son las lluvias, las nevadas, las nieblas y las deposiciones secas, se
produce la acidificación de aguas y suelos.
El agua de lluvia limpia se
puede considerar naturalmente ácida, dado que tiene un pH aproximado de 5,6. Esto es debido al dióxido de
carbono (CO2) de la atmósfera que es absorbido por las gotas de agua de las
nubes formando una solución débilmente ácida de ácido carbónico.
Mientras tanto, la lluvia
ácida tiene un pH entre 4,5 y 5,6, aunque se han observado pH Los principales
compuestos que se encuentran en la lluvia ácida son:
Ácido sulfúrico: generado principalmente
por las emisiones antropogénicas de SO2 y las naturales de gas sulfhídrico
(H2S).
Ácido nítrico: generado por las
emisiones antropogénicas de NOx.
Ácido carbónico: generado a partir del
CO2 que en su mayoría es de origen natural, aunque parte procede de la combustión
de combustibles fósiles.
Ácidos orgánicos: principalmente son: el
acético, originado en procesos petroquímicos; y el fórmico, que proviene de la
descomposición de hidrocarburos complejos.
Biodiversidad
Biodiversidad deriva de la
expresión "diversidad biológica" y alude a la variedad del mundo
biológico. En su sentido más amplio, biodiversidad es casi sinónimo de "vida sobre la
tierra".
Se consideran tres niveles
jerárquicos de biodiversidad que afectan de manera especial al hombre:
·
Genes.
·
Especies.
·
Ecosistemas.
Pero es importante saber que
esta es una de las formas de evaluar la biodiversidad y que no hay una
definición exacta del término ni sobre el modo de medir la biodiversidad. El
mundo biológico se organiza en niveles que van de menos a más complejos, en un
extremo van las moléculas más importantes para la vida y en el otro las
comunidades de especies que viven dentro de los ecosistemas. Se encuentran
manifestaciones de diversidad biológica a todos los niveles. Como la
biodiversidad abarca una gama amplia de conceptos y puede considerarse a
distintos niveles y escalas, no es posible reducirla a una medida única. En la
práctica, la diversidad de especies es un aspecto central para evaluar la
diversidad de los demás niveles y constituye el punto de referencia a todos los
estudios de biodiversidad.
¿Qué está ocurriendo con la
biodiversidad?
Es ahora motivo común de
inquietud el hecho de que las actividades humanas han reducido la biodiversidad
a escala mundial, nacional y regional y que esta tendencia
continúa. Esto se manifiesta en la pérdida de poblaciones vegetales y animales,
en la extinción y el agotamiento de especies y en la simplificación de
comunidades y ecosistemas. Hay dos formas de evaluar el agotamiento de la
biodiversidad: la investigación y la observación directas y la elaboración de hipótesis de lo que puede ocurrir sobre la base de lo que
actualmente se sabe.

El análisis de restos animales (sobre todo huesos y conchas de moluscos) y de datos históricos revela que desde el comienzo del siglo
XVII se han extinguido unas 600 especies. Desde luego, esto no constituye el
cuadro completo, pues muchas especies se han extinguido sin que la humanidad
tenga conocimiento de ello. Cerca de las tres cuartas partes de estas
extinciones conocidas han ocurrido en islas, como consecuencia de la ocupación
por colonos; las causas han sido la sobreexplotación, la destrucción de
hábitats y el impacto causado por la introducción de animales. Las extinciones registradas han
aumentado mucho desde principios del siglo XIX hasta mediados del XX, y han
disminuido desde entonces. Este descenso aparente puede ser consecuencia de las
iniciativas de conservación adoptadas en el curso de las últimas décadas, o
bien reflejar el hecho de que pueden pasar muchos años entre la última vez que
se ve una especie y el momento en que puede registrarse como extinguida con
cierta seguridad. De hecho, se han redescubierto varias especies que
se consideraban extinguidas.
Cerca de 6.000 especies
animales se consideran amenazadas de extinción porque está disminuyendo el
número de individuos que las forman, porque se están destruyendo sus hábitats a
consecuencia de la sobreexplotación o porque, sencillamente, se ha limitado
mucho su área de distribución. Aunque es un número considerable, el estado de conservación de la mayor parte de las
especies sigue sin evaluar. Se han estudiado las aproximadamente 9.700 especies
de aves que hay en el mundo, pero sólo cerca de la mitad de
los 4.630 mamíferos y proporciones pequeñas de otros vertebrados.
Se ha examinado un número relativamente reducido de las más de 250.000 especies
de plantas superiores y, aunque se dispone de cierta información sobre mariposas, libélulas y moluscos, en
términos reales no se ha evaluado, ni probablemente se evaluará jamás, ni una
sola de los muchos millones de especies de invertebrados que viven en la
Tierra.
Contaminación por energía nuclear
La energía nuclear es más barata que la térmica, pero
produce desechos dañinos. Esta basura radiactiva, que puede tomar siglos en volverse
inerte, es transportada a sus basureros por trayectos muy largos. Aunque se
toman muchas precauciones, el potencial de accidentes existe y la consecuencias suelen ser muy
graves, tanto para la vida como para su hábitat. El reciente desastre en la central nuclear de
Chernobyl, Ucrania, causó la muerte de más de treinta personas, la evacuación
de millares y la pérdida de animales y cosechas, pero sus efectos futuros
pueden ser aún peores.
Las concentraciones de ozono
en la estratosfera protegen de los rayos ultravioleta del Sol. Durante las
últimas décadas, sin embargo, ha sido detectada una disminución, especialmente
en la zona polar antártica, que ha sido atribuida al uso de clorofluorocarbonos
y podría ocasionar daños en las cosechas, el plancton marino y los tejidos de los seres vivos.
Contaminación del agua
Es la acción o el efecto de
añadir al agua algún material o condición, de modo directo o indirecto, que
impliquen una alteración desfavorable de su calidad en relación a sus usos
posteriores o sus servicios ambientales.
La contaminación de las aguas
puede proceder de fuentes naturales o de actividades humanas. En la actualidad
la más importante sin duda es la provocada por el hombre. El desarrollo y la industrialización suponen un mayor uso de
agua, una gran generación de residuos muchos de los cuales van a parar al agua
y el uso de medios de transporte fluviales y marítimos que en muchas ocasiones,
son causa de contaminación de las aguas. Las aguas superficiales son en general
más vulnerables a la contaminación de origen antropogénico que las aguas
subterráneas, por su exposición directa a la actividad humana. Por otra parte,
una fuente superficial puede restaurarse más rápidamente que una fuente
subterránea a través de ciclos de escorrentía estacionales. Los efectos sobre
la calidad serán distintos para lagos y embalses que, para ríos, y diferentes
para acuíferos de roca o de arena y grava.
Principales contaminantes de
las aguas
Los principales contaminantes
del agua son los siguientes:
·
Aguas residuales y
otros residuos que demandan oxígeno (en su mayor parte materia orgánica, cuya descomposición produce la
desoxigenación del agua).
·
Agentes
infecciosos.
·
Nutrientes
vegetales que pueden estimular el crecimiento de las plantas acuáticas. Éstas,
a su vez, interfieren con los usos a los que se destina el agua y, al
descomponerse, agotan el oxígeno disuelto y producen olores desagradables.
·
Productos
químicos, incluyendo los pesticidas, diversos productos industriales, las
sustancias tensoactivas contenidas en los detergentes, y los productos de la
descomposición de otros compuestos orgánicos.
·
Petróleo,
especialmente el procedente de los vertidos accidentales.
·
Minerales
inorgánicos y compuestos químicos.
·
Sedimentos
formados por partículas del suelo y minerales arrastrados por las tormentas y escorrentías
desde las tierras de cultivo, los suelos sin protección, las explotaciones
mineras, las carreteras y los derribos urbanos.
·
Sustancias
radiactivas procedentes de los residuos producidos por la minería y el refinado del uranio y el torio, las
centrales nucleares y el uso industrial, médico y científico de materiales
radiactivos.
·
El calor también
puede ser considerado un contaminante cuando el vertido del agua empleada para
la refrigeración de las fábricas y las centrales energéticas hace subir la
temperatura del agua de la que se abastecen.
Los mares son un sumidero. De
forma constante, grandes cantidades de fangos y otros materiales, arrastrados
desde tierra, se vierten en los océanos. Hoy en día, sin embargo, a los aportes
naturales se añaden cantidades cada vez mayores de desechos generados por
nuestras sociedades, especialmente aguas residuales cargadas de
contaminantes químicos y de productos de desecho procedentes de la industria, la agricultura y la actividad doméstica, pero también de
residuos radiactivos y de otros tipos.
En realidad, los océanos
operan como gigantescas plantas carnívoras, a condición de no superar el umbral
de lo que pueden tolerar. De lo contrario, se generan destrucción y muerte de
las personas, e inconvenientes económicos y envenenamientos de la población
humana. Esto, a corto plazo. A largo plazo, las consecuencias podrían ser
catastróficas. Basta pensar únicamente en los efectos que la contaminación
biológica –como consecuencia del incremento de fertilizantes- podría acarrear
si la proliferación de formas microscópicas fuera tan grande que se redujera
significativamente el nivel de oxígeno disuelto en el agua oceánica.
La contaminación tiende a
concentrarse en los lugares próximos a las zonas habitadas e industrializadas.
Así, la contaminación marina de origen atmosférico es, en determinadas zonas
adyacentes a Europa (Báltico, mar del Norte, Mediterráneo), por
término general, diez veces mayor que mar adentro, en el propio Atlántico
norte; cien veces superior que en el Pacífico norte y mil veces más elevada que
en el Pacífico sur. Sin embargo, y como consecuencia de la circulación general
de los aires y de las aguas, cada año se detectan nuevos contaminantes en zonas
tan apartadas como la Antártida –se ha encontrado DDT en la grasa de los
pingüinos antárticos- o las fosas oceánicas.
Contaminación de los suelos y su destrucción
Generalmente aparece al
producirse una ruptura de tanques de almacenamiento subterráneo, aplicación de pesticidas,
filtraciones de rellenos sanitarios o de acumulación directa de productos
industriales, la cual produce una baja en el medio ambiente ya que los suelos
se hacen infértiles. Un suelo se puede degradar al acumularse en él sustancias
a unos niveles tales que repercuten negativamente en el comportamiento de los suelos. Las sustancias, a esos
niveles de concentración, se vuelven tóxicas para los organismos del suelo. Se
trata pues de una degradación química que
provoca la pérdida parcial o total de la productividad del suelo.
Los productos químicos más
comunes incluyen derivados del petróleo, solventes, pesticidas y otros metales pesados. Este fenómeno está estrechamente
relacionado con el grado de industrialización e intensidad del uso de productos
químicos.
En lo concerniente a la
contaminación de suelos su riesgo es primariamente de salud, de forma directa y al
entrar en contacto con fuentes de agua potable. La delimitación de las zonas contaminadas y la
resultante limpieza de esta son tareas que consumen mucho tiempo y dinero, requiriendo extensas habilidades de geología, hidrografía, química y modelos a computadora.


Agentes contaminantes y
destructores del suelo
Los principales agentes son:
insecticidas, vidrio, plástico, materia orgánica, solventes, plaguicidas, o
sustancias radioactivas, etc.
Insecticidas
Se usan para exterminar plagas
de insectos. Actúan sobre larvas, huevos o insectos adultos. Uno de los
insecticidas más usado fue el DDT, que se caracteriza por ser muy rápido.
Trabaja por contacto y es absorbido por la cutícula de los insectos, provocándoles la muerte. Este insecticida puede mantenerse por 10 años o más
en los suelos y no se descompone.
Herbicidas
Son un tipo de compuesto
químico que destruye la vegetación, ya que impiden el crecimiento de los vegetales en
su etapa juvenil o bien ejercen una acción sobre el metabolismo de los
vegetales adultos. Esto conlleva que las aves que se alimenten de la vegetación
rociada con estos herbicidas caigan contaminadas y mueran.
Fungicidas
Son plaguicidas que se usan
para poder combatir el desarrollo de los hongos (fitoparásitos). Contienen los metales azufre
y cobre.
Actividad minera
La presencia de contaminantes
en un suelo supone la existencia de potenciales efectos nocivos para el hombre,
la fauna en general y la vegetación. Estos efectos tóxicos
dependerán de las características toxicológicas de cada contaminante y de la
concentración del mismo. La enorme variedad de sustancias contaminantes
existentes implica un amplio espectro de afecciones toxicológicas cuya descripción no es objeto de este trabajo.
Conclusión
La humanidad, luego de un gran
avance tecnológico, ha caído en una crisis ambiental, que está apenas por comenzar. Y ella se
debe a la mala utilización de los recursos naturales y a la
producción de contaminantes de distintos tipos que han destruido gran parte de
nuestro ambiente. Afortunadamente, muchos son los que están tomando conciencia
de esta situación y están actuando para contrarrestarla, aunque existan daños
que necesiten muchos años para ser sanados.
Todos de una u otra forma
contribuimos a la contaminación de nuestro mundo, desde lo que comemos hasta lo
que botamos, implica un beneficio o daño al medio ambiente.
Es por ello, que el destino de
la raza humana depende de lo que hagamos hoy para poner un alto a la
contaminación, pues de no ser así, dentro de algunos cientos de años, seguirá
existiendo la tierra, pero quizás sin aquellos que ahora la habitamos.
URL´S:
mariomendezallendes.blogspot.com/.../los-problemas-ambientales-en...
html.rincondelvago.com/problemas-ambientales-actuales.html
es.wikipedia.org/wiki/Contaminación_del_suelo
es.wikipedia.org/wiki/Contaminación_hídrica
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